Leonora Esquivel, guardiana de la tierra

Leonora Esquivel, guardiana de la tierra

Leonora Esquivel fundó en el 2003 la organización internacional por los derechos de los animales AnimaNaturalis y en el 2011 obtuvo el Premio a la Sustentabilidad en la categoría mejor activista. Es Doctora en Ética Ambiental  y una de las voces más representantes de los animales en Latinoamérica.

 

Por: Carolina Zorrilla

Una de las cualidades más sobresalientes de Leonora es su voz amiglable y su lenguaje preciso. Ella misma se considera una excelente oradora. Su conversación se conforma por una serie de silogismos que no dejan cuestionarla, pues todo queda claro. Para realizar esta entrevista nos encontramos en un restaurante de la Colonia del Valle en donde preparan unas riquísimas aguas frescas de frutas naturales que a Leonora le fascinan. Su conexión con la naturaleza es clara a primera vista, pareciera que en su personalidad se mezclan todos los elementos de la tierra y el ímpetu de los animales. Su trabajo y su carisma ha influido en cientos de personas que han decidido vivir una vida en la que el respeto a los animales es un valor fundamental. En esta entrevista nos cuenta sobre sus inicios como activista, su experiencia en la defensa de los animales y los logros de AnimaNaturalis.

-¿Cómo inició tu relación con el tema de los animales?

-Siempre tuve la intuición de que lo que les hacíamos a los animales estaba mal, me parecía ilógico que te obligaran a comerlos cuando por otro lado te enseñaban a abrazarlos en figuras de peluche o a colorearlos en un libro siendo niña.  Te hablaban bien del pollito y de la vaquita y luego te los servían en la mesa, se me hacía muy tonto y yo creía que el problema era mío, que era una cuestión de sensibilidad o que era delicada para comer y fui adormeciendo esa intuición.

Cuando estaba estudiando el doctorado en Barcelona, descubrí una asociación de defensa para los animales que estaban protestando contra los abrigos de pieles frente a una tienda en donde los vendían y ahí me di cuenta de que si había gente con esta idea similar a la mía de que no estaba bien lo que le hacíamos a los animales. Me acerqué a ellos y empecé a participar en esa organización y ahí noté que el activismo se hacía mucho desde la rabia, desde la protesta y el enojo, y además, en español no había información sobre el tema, casi todo estaba en inglés y empecé a pensar en cómo llevar este conocimiento a los países de habla hispana que siempre están atrasados en todo  lo vanguardista. Francisco es el presidente actual de AnimaNaturalis, nos conocimos en Barcelona.  Él es web master y decidió diseñar un portal para que yo hiciera unas traducciones de lo que pasaba en otras partes del mundo y pudiéramos informar a las sociedades hispanoamericanas de cuál era la realidad de los animales en nuestros países, poco a poco fue creciendo, pasó de ser un blog a ser una organización, la organización más importante de derechos para los animales en países de habla hispana.

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Foto: cortesía de la entrevistada.

Esto fue gracias a gente de distintos países de Latinoamérica que se ofreció como voluntaria para llevar estos temas no sólo como información o traducciones, sino como campañas a desarrollarse en sus propios países y así fue como surgió AnimaNaturalis. Entonces, de tener esta inquietud de que algo estaba mal empecé a informarme y a corroborar que efectivamente era un holocausto de manera poco evidente, pero legal.

La invitación por parte de AnimaNaturalis siempre ha sido generar información para que la gente desarrolle empatía  hacia los animales y cambien sus hábitos de consumo.

-¿AnimaNaturalis vino a llenar un vacío que existía en el tema de la defensa de los animales en Larinoamérica?

-Vino a organizar. Siempre ha habido gente interesada en defender a los animales, pero no de manera organizada. Lo que hizo AnimaNaturalis fue aglomerar a esa gente que se sentía sola o inconexa, porque eran esfuerzos muy aislados en diferentes países o siempre tachados como la loca, la sensible, la rara, la hippie,  el raro, el marginado, el que no tiene nada qué hacer. Con AnimaNaturalis, esta gente que no tenía un nicho, encontró la oportunidad de hacer un trabajo organizado en pro de los animales.

Nosotros desarrollamos un modelo organizacional con una presidencia, un director internacional, sedes en distintos países, directores nacionales, corresponsalías en las provincias, y todo fue de buena voluntad, de activistas que  evaluábamos y sí tenían la capacidad de ocupar esos cargos de voluntariado. Ellos  iban desarrollando  sus propios equipos con sus propios voluntarios.

-¿Qué significa AnimaNaturalis?

-Es un término que Aristóteles utiliza para designar el alma natural que poseen todas las cosas vivas.

-¿Crees que la convivencia con los animales de compañía nos hace acercarnos más a la conciencia de por qué cuidar y respetar a los animales?

-Sí, por supuesto. Lo primero que te dicen es que los animales no sienten, y alguien que convive de cerca con ellos se da cuenta de que los animales sí sienten, buscan espacios que les den placer y se alejan de estímulos que les causen dolor. Entonces, cuando reconoces que los animales sufren, ya no puedes negar que las vacas sufren, que los cerdos sufren. Muchas veces los animales de compañía son este puente que alguien, con algún tipo de sensibilidad hacia los animales no humanos, necesita cruzar para hacer esta conexión de ¿Qué diferencia hay entre maltratar a un perro o a un gato, o comerse a una vaca o a un cerdo? en realidad no hay ninguna. Los animales de compañía aparecen en nuestras vidas para enseñarnos justamente esta compasión hacia otras especies y vincularnos emocionalmente con otras especies.

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Foto: @LeonoraEsquivel/Twitter

-¿Crees que hay animales que sufren más que otros?

-Creo que es una pregunta tramposa, porque es como preguntar si creo que hay personas que sufren más que otras.  Si vas por la línea de cuál es el criterio que utilizamos, el que hemos manejado como una generalidad es el tema del sistema nervioso central, porque es lo que conocemos como seres humanos; es lo que científicamente reconocemos como un sistema que nos da pautas de esta capacidad de sentir placer y dolor y al menos aves y mamíferos comparten esto con nosotros y algunos invertebrados.

Partimos de ahí para extender este criterio, no de compasión, sino de consideración moral. Si un ser es capaz de sentir placer y dolor, tiene intereses ¿Qué intereses puede tener? Evitarse estados dolorosos y  procurarse estados de bienestar, a partir de ahí deberían tener derechos que protegieran esos intereses y esa es la idea básica de los derechos de los animales. A nivel individual, la respuesta es la misma que con los seres humanos, no podemos decir si el perro del vecino sufre más que el mío cuando lo dejo solo o cuando le doy un empujón, sin duda tienen esta capacidad de sentir placer y dolor y deberíamos evitarles estados dolorosos  y procurarles estados de bienestar, que muchas veces está en nuestras manos si simplemente los dejamos vivir sus vidas, no me refiero a los animales de compañía, porque ellos sí dependen de nosotros, sino al resto de los animales, no es que estén en libertad sino que respetemos su hábitat, tomando decisiones que no los afecten.

-¿Qué hay de ese argumento que muchos sostienen y que dice “los animales no deben tener derechos, porque no tienen obligaciones”?

-Bueno, te respondo: los niños tampoco deberían tener derechos porque no tienen obligaciones. Lo que se intenta hacer desde el ámbito jurídico es encontrar una figura que proteja sus intereses y su representación.

-¿Qué tipo de decisiones morales afectan a los animales?

-Las decisiones morales que afectan a los animales suceden cuando anteponemos un interés nuestro que puede no ser básico, frente a un interés básico de un animal. La mayoría de las decisiones que tomamos son de este tipo, porque si pusiéramos el ejemplo: interés básico del león que me va a comer versus el interés básico de mi vida, pues sí, podemos matar al león, pero nunca nos enfrentamos a esas decisiones morales, menos en una ciudad, casi siempre nuestras decisiones son: mi interés de comer un plato de carne de res, versus el interés básico de la vaca de seguir viviendo. Y ahí es donde hacemos la invitación a que estos intereses que no son básicos, sino que son capricho, gula o hábito o ignorancia,  los modifiquemos, tomando en cuenta que esa decisión mía afecta la vida de otro ser que tiene la capacidad de sentir.

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Foto: cortesía de la entrevistada.

-Rescatar perros y darlos en adopción de pronto se convirtió en una moda ¿Crees que estábamos preparados para eso o necesitábamos tener conocimiento de los derechos de los animales? No hay normas o leyes que regulen la adopción y muchos han sido abandonados de nuevo después de haber sido adoptados.

-No me parece que necesariamente las cosas que estén de moda sean malas, muchos cambian hábitos a partir de una moda, de empezar a practicar algo, porque se hace moda y lo imitan, se convencen de que está bien. No me parece que si adoptar se puso de moda sea una mala moda, a mí me parece muy positivo cuando uno va a ciertas colonias de la Ciudad de México y ve que la mayoría de los perros no son de raza, por ejemplo, eso incentiva a otras personas a que imiten esa conducta, en cambio cuando la gente trae perros de raza, la gente adopta la moda de comprar el perro que está de moda.

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Campaña de AnimaNaturalis para crear conciencia sobre el abandono de animales de compañía.

Si hay modas que benefician a los animales, bienvenidas sean. Como sociedad estamos más preparados para la adopción que antes, sin duda porque es algo que suena más. Se hacen festivales a nivel Ciudad de México, ferias de adopción a nivel delegacional, hay muchas más organizaciones, con las redes sociales se facilita mucho más la adopción.  Antes la única opción  era  ir al refugio a ver al perro, pero nadie quiere ir al refugio a ver al perro, porque es muy triste verlos en ese ambiente, porque no hay recursos económicos, porque no es bonito ver a los perros en las jaulas, no es tan fácil decidir qué perro te quieres llevar entre tantos, a todos les ves la cara de “adóptame”, nadie se quiere poner en esa situación. Es más fácil adoptar cuando se nos presenta un solo perro o cuando podemos ver la foto aislada del conjunto de los demás animales.  Se le ha facilitado más al adoptante tomar esta decisión sin que tenga que enfrentarse a una situación desagradable y que aunque sea real no quiere ver, entonces creo que sí se ha avanzado mucho en este tema, claro que falta mucho por hacer, pero en la raíz de este tema, que es el de los criaderos, hemos frenado la venta de animales en la vía pública,  sin embargo, sabemos que se sigue dando y es un problema legal muy complicado porque aunque tú denuncies eso, no hay una facultad que sancione, esos perros si se los quitan al vendedor no hay un lugar a dónde llevarlos, entonces es una cadena, al final terminas dándoselos al vendedor, si tú no puedes hacerte cargo de los perros, para el vendedor no hay una sanción y el vendedor puede argumentar que no los estaba vendiendo sino exhibiendo, pero hay todavía mucho vacíos legales. A la gente ya no le parece tan reprobable adoptar, no es como antes que decían “adoptas porque eres pobre y no tienes dinero para comprar un perro”, ahora ya la gente sabe que adopta porque quiere adoptar un animal.

-En tus conferencias siempre recalcas tu creencia en el poder individual que ayudará a cambiar las cosas respecto a los animales ¿En qué consiste ese poder individual?

-A veces incidir en una legislación es mucho más complejo, pero sí podemos incidir en cambios de hábitos en los individuos, y si estos individuos pudieran adoptar otros estilos de vida, entonces sí podríamos dar el siguiente paso que es solicitar que se presente una iniciativa de ley que esté respaldada por una mentalidad de la sociedad. Finalmente, por ejemplo, aunque nunca vaya a ser legal el tema del vegetarianismo, mientras nunca se prohíba comer carne, pero más individuos vegetarianos y veganos haya, simplemente a nivel mercado va a disminuir el consumo de productos de origen animal, ahí estamos beneficiando a los animales.

Hay que ser conscientes de que no podemos transformar el problema de raíz, pero sí podemos incidir con pequeñas acciones en la manera en que consideramos a los animales. Es muy común escuchar que una sola persona no hace la diferencia, entonces para qué voy a cambiar, si esto nunca va a ser prohibido, o no se va a legislar al respecto, pero cuando yo cambio, cambian las personas de mi alrededor, un vegetariano siempre hace más vegetarianos, porque se dan cuenta de que es un estilo de vida no tan complicado, que es económico, que es sabroso, entonces nos convertimos en una fuente de inspiración para que esas otras personas cambien. Mientras sea mayor un grupo que rechaza cierto tipo de productos, estos dejarán de venderse y de producirse, lo vemos en el tema de los abrigos de pieles, mientras menos gente compra estos abrigos menos se ofrecen, se seguirán ofreciendo porque siempre habrá un grupo que los consuma, pero ya no es tanta la gente que lo hace, ya no se asocia al lujo, sino a la crueldad, al mal gusto, a la poca sensibilidad.}

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Foto: @LeonoraEsquivel/Twitter

Ese es el poder individual en el que creo y sobre todo es sobre el cual todos y cada uno de nosotros podemos incidir, con el amigo, con el novio, el papá, la mamá, no podemos incidir sobre los legisladores todo el tiempo, pero sí en la gente más cercana a mí.

-¿Cuáles han sido los logros más importantes de AnimaNaturalis hasta hoy?

-En México sin duda la prohibición de los circos con animales, hemos incidido en muchas otras cosas como el amparo del exterminio de animales de compañía. En España, que es en donde ha sido más evidente, la mayoría de las comunidades autónomas se han declarado sin espectáculos con animales, concretamente circos, el tema de la tauromaquia ha avanzado mucho, estamos por lograr que en Baleares prohíban las corridas de toros, es en donde se hace un trabajo más contundente porque es una sociedad que tiene resueltos otros tipos de problemas, entonces puedes voltear a ver el tema de los animales con un ojo más analítico.

Desgraciadamente en un país en vías de desarrollo siempre se voltean a ver otros temas como el hambre, la pobreza, la educación, la seguridad, yo creo que se deben atender en paralelo, pero el éxito de AnimaNaturalis ha radicado en  brindar información actualizada acerca de la situación de los animales y en crear gente dispuesta a transformar hábitos de consumo y a conseguir logros reales para los animales.

-¿Por qué cree que se deben atender a la par?

-Porque creo en la educación humanitaria. Este modelo educativo se aplica en países anglosajones y están basados en educar a los niños en la justicia, en la solidaridad, el respeto, la empatía, las prácticas sustentables, la ecología, algo mucho más moderno de cómo hemos sido educados todos a partir de la memorización, del aprendizaje de datos, de repetir.

La educación humanitaria trata desde la infancia de educar la sensibilidad del niño, para desarrollar una  empatía hacia otras formas de vida y a que se considere parte de un ecosistema del cual también es responsable, obviamente esto se extiende a la relación con su prójimo humano. Hoy tenemos que desarrollar valores mucho más abarcantes que no se limiten a mi pequeña comunidad, a lo que veo al salir de casa, a mi vecindario, tenemos que pensar globalmente, hoy sabemos que todas las actitudes, que todas las decisiones que tomemos van a afectar en una esfera más amplia, la educación humanitaria es la apuesta por un rescate de valores, pero no memorizados, sino vividos.

-¿AnimaNaturalis ha incidido en la educación?

-Hemos tratado, es lo que siempre hacemos en las conferencias. Nosotros hemos decidido centrarnos más en adolescentes y adultos porque es un grupo que sí toma decisiones y es donde tenemos más poder de incidir. Los adolescentes con su etapa de rebeldía o los ideales, también pueden afectar a su entorno de una manera más poderosa que los niños, no descarto, los niños han cambiado mucho. En los temas de espectáculos con animales son los mismos niños los que dicen: yo no quiero ir a los toros, yo no quiero ir al circo, no me gusta el zoológico porque los veo tristes. Un niño no diría “quiero un perro carísimo”, un niño sólo dice quiero un perro, quiero un gato y son los adultos los que tienen estas costumbres y estos hábitos,  creo que a nivel de estrategia es más práctico enfocarse con personas que tienen capacidad de decidir.

-¿Has tenido alguna experiencia con algunas personas que han cambiado?

-Todas mis experiencias han sido positivas en el mundo de los animales. Me frustró que, cuando íbamos a prohibir las corridas de toros los políticos se echaron para atrás, esas cosas a nivel macro son frustrantes, pero a nivel individual me es satisfactorio cuando me hacen entrevistas algunos estudiantes de Derecho o de  Comunicación, de Periodismo, y es porque alguna vez me escucharon y algo se les quedó del tema de los derechos de los animales y empezaron a investigar más y decidieron cambiar. Es satisfactorio que quieran comunicar mi trabajo en sus centros de estudio y eso es muy gratificante porque el trabajo de un activista es inspirar a que la gente, una vez teniendo algo de información, quiera saber más y tenga la inquietud de modificar su estilo de vida basándose en la empatía.  Para mí siempre es muy satisfactorio llegar a espacios como este, me es satisfactorio que la gente quiera difundir mis ideas para que más gente conozca la realidad de los animales y  decida cambiar a favor de ellos.

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-¿Qué falta por hacer en México?

-Todo. Tenemos avances en ciertas áreas, pero no podemos decir que tenemos un gran logro, por ejemplo, circos sin animales sí fue un gran logro, pero también hubo un muy mal manejo del tema por parte de PROFEPA, sobre los animales rescatados, quedó muy oscuro. La sociedad se enojó y creyó que hubiera sido mejor que los animales siguieran en los circos porque muchos de ellos murieron o fueron comprados por los narcos. Había muchos vacíos, la ley es buena como siempre, pero el reglamento tenía vacíos.  Creemos que fue lo mejor que pudo haber pasado, porque cerramos la llave a un problema, no va a volver a haber animales en los circos, no van a seguir naciendo animales en cautiverio ni serán entrenados para ser exhibidos como payasos. Yo diría que falta mucho a nivel legislativo, porque a nivel mentalidad la sociedad sí está preparada para ciertos cambios, si prohibiéramos los espectáculos contra delfines, no habría revueltas masivas, la gente, hoy en día, con toda la información que hay sobre el sufrimiento de estos mamíferos por estar en cautiverio. Yo sí creo que la mentalidad está preparada para muchas cosas, pero aún legislativamente nos falta mucho.

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Foto: Quipers

Lo que hacemos los activistas es que esta mentalidad sea cada vez más amplia y más firme, para que cuando llegue el momento en el que una autoridad dispuesta a presentar una iniciativa de ley, que no es fácil, entonces sí haya un grupo de lectores fuerte que avale y que sustente esta iniciativa de ley, pero sin duda nos falta muchísimo en  el tema de los espectáculos con animales, de las carrozas, los animales usados como fuente de tracción, las peleas de perros, que aunque están prohibidas, sabemos que existen, el mercado de Sonora que es una cosa impune a ojos vistos de la autoridad, en donde puedes conseguir cualquier animal  y a precios ridículos. Todos esos temas están ahí, en la lista pendiente y políticamente hablando se siguen quedando ahí debajo de la lista de pendientes.

-¿Qué pueden hacer las personas para unirse a AnimaNaturalis?

-Pueden escribir a la web, cuando tú entras a animanaturalis.org, vas a ver las banderitas de los distintos países en donde estamos y ahí hay un correo en donde responderá el coordinador de los voluntarios. Hay diferentes tipos de voluntariado, uno debe estar consciente de qué quiere hacer, si quiere ayudar , pero todo ayuda, cualquier ayuda es bienvenida. Aquí en México hay un coordinador nacional y un coordinador de voluntarios del DF, y los que quieran ser voluntarios le pueden escribir directamente a él para enviar curriculum, presentar sus credenciales y decir en qué le gustaría trabajar, porque gente que cargue una pancarta hay muchísima, pero gente que desarrolle proyectos o campañas y que las ejecute no hay muchos.

Leonora está en guardia de…

Es muy soberbio decir que soy un guardián de los animales, porque sólo puedo serlo de los dos que están a mi cargo, que son mis gatos adoptados.

Yo me considero que soy uno de muchos de miles de los guardianes de la tierra y la tierra como planeta incluye a los animales no humanos.

Visita el blog de Leonora http://blog.leonoraesquivel.com/

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