Mario Flores, no tan loco de los gatos

Mario Flores, no tan loco de los gatos

Mario Flores es un reconocido diseñador, ilustrador, influencer y locutor de radio en la IMER. En su página web y en sus redes sociales se autonombra como Loco de los gatos y propiedad de dos gatos.  Su cuenta de Instagram @mareoflores se ha hecho popular por las fotos que continuamente sube de sus gatos Licenciado y Becario. En entrevista nos cuenta sobre su convivencia diaria con estos animales, cómo llegó a interesarse por ellos y cómo realmente no es tan loco de los gatos.

Por: Carolina Zorrilla

-¿Por qué te gustan los gatos?

-Mi gusto por los gatos se fue dando poco a poco.  De niño me regalaron un perro, yo tenía 3 años y no sabía cómo cuidarlo, ni cómo jugar con él, mis papás no son de perros ni de gatos, entonces se lo regalaron a mi abuela y el pobre perro siempre estuvo en el patio, amarrado. Creo que esa cultura de cuidar más a los perros es algo más reciente, antes era más común que los trataran así. De hecho yo les tenía miedo. Cuando estuve más grande comencé a convivir con gatos por mi amiga Tamara, y vi que estaba padre tener uno.  Ella y su familia me enseñaron todo sobre los gatos, porque a mucha gente le sacan de onda muchas cosas como que te den besos y sentir su lengua  áspera; que no son como los perros, que no se acercan cuando los llamas, que tienen garras, que ronronean. Y ellos me explicaron que si ronronea es porque está contento, que su lengua es áspera porque se lamen todo el cuerpo para bañarse  y ese tipo de cosas.

Después tuve una novia que tenía 3 perros y 3 gatos y me fui familiarizando más con ellos, decidí   tener  un gato. En ese tiempo todavía vivía con mis papás y un día escuché un gatito bebé que estaba llorando de bajo de un carro, pero cuando me acerqué salió otro más grandecito y lo recogí, se llama Gatopan, lo metí a la casa de mis papás, al principio no lo querían, pero a poco se fue ganando a mis papás, ahora el gato tiene 11 años y mi papá lo quiere mucho.

dsc07269
Foto: Quipers

Siempre me han gustado más los gatos, porque a diferencia de los perros, no necesitan paseos, mis horarios no me permitirían hacerlo. Salgo mucho de viaje y no es fácil dejar a un perro, en cambio los gatos se quedan sin problemas. Antes los llevaba a casa de amigos y aprendí a la mala que se estresan un chingo.

Los gatos no necesitan tanta atención como un perro, son muy lindos y ya que les entiendes es muy bonito vivir con ellos.  

Parte de su atractivo es que son muy animales, los perros son más humanos, actúan como perros, como algo que el humano hizo, y a los gatos hay que respetarlos mucho porque son animales, actúan como sólo ellos saben actuar, aunque están acostumbrados al humano, saben seguir siendo ellos, no son sumisos.

-¿Va con tu personalidad tener gatos?

-No creo en eso. Hay un libro que se llama El espejo de las ideas de Michel Tourne, que dice que hay gente perro o gente gato, que la gente gato es más hogareña, que la gente perro es más independiente, cazadora… yo no creo que eso sea cierto, he conocido gente muy diferente que tiene gatos, no puedo decir tal o cual cosa. Conozco gente que tiene perros y no sale o que tienen un Pastor Alemán y todos los fines de semana se van a la Marquesa;  hay gente que tiene Pitbulls, que tiene Chihuahuas y todos son diferentes, no creo que se pueda encasillar a una persona por tener un tipo de animal.

Obviamente que si le buscas, vas a encontrar cosas como “si no me caes bien te voy a arañar”, pero eso lo hace todo mundo con un poco de carácter.

 

-¿Alguno de ellos tiene algo de tu personalidad?

No me identifico con ellos, tengo muy claro que son animales y que ellos tienen su personalidad. De hecho son muy diferentes los dos.

-¿Cómo llegaron a ti?

El Licenciado llegó antes que Becario, fue rescatado de un estacionamiento, estaba ahí abandonado junto con su mamá y sus hermanitos. Es muy mimado y muy inteligente. Es muy empático, él es el que puede abrir las puertas, es el que me despierta en las mañanas, él es el que no deja que me mueva porque ya se acurrucó, si estoy viendo la tele se sube a la tele, él entiende lo que hago, es de los gatos más inteligentes que he conocido, y más juguetones. Es muy cabrón, muy enojón, si no quiere jugar en ese momento se enoja.

la-foto-2-5
Licenciado. Foto: @mareoflores/Instagram

A Becario lo encontró mi ex, en un taller de muebles en Iztapalapa. Ese taller estaba a un lado de la Central de Abastos y tenían ahí una especie de zoologiquito en donde tenían animales extraños que salían en la fruta: murciélagos, arañotas, iguanas… y un día que fue vio que en el patio estaba amarrado con una cadena un perro,  y con mecates un gato y un gatito, estaban en el sol, comiendo sobras.  Al preguntarle a la dueña del lugar que qué onda con eso, dijo que eran su perro y sus gatos. Mi ex le dijo a su jefe que no podían dejarlos así, entonces el jefe le dijo a la dueña de la fábrica que le entregara los animales o no hacía negocio con ella,  y rescataron a todos. Entonces mi ex se trajo al gatito y al principio quería darlo en adopción por miedo a que no se llevara bien con Licenciado, pero yo creía que iba ser al contrario, que se la llevarían muy bien, porque un gato solo se aburre. Hay que entender que ellos tienen su universo de gatos, sólo el miau miau es para los humanos, su lenguaje entre ellos es corporal y con maullidos.

la-foto-2-4
Becario. Foto: @mareoflores/Instagram

Licenciado sí se puso muy huraño. Becario llegó muy madreado, tenía las orejas pelonas, el cuello jodido por el mecate, desnutrido, con gusanos.

Compré un tranquilizante que es como un vaporizador y funcionó para que Licenciado se tranquilizara y poco a poco se fueron adaptando, a ellos también les importa cómo estás, si estás tenso los pones tensos.

En ese tiempo Licenciado se llamaba Cirilo, y ya cuando tuve a los dos dije “van a ser Licenciado y Becario” y no sabes cómo les queda. Licenciado es súper listo y Becario no. Yo creo que de pequeño le pasó algo, porque a veces no reacciona a algunas cosas, no puede cazar la comida, algo tiene. Yo creo que le faltó jugar de bebé, es muy disperso. Licenciado es el jefe y Becario no, es una cosa de alfa y beta.  Es bonito ver que el Licenciado es bien cabrón y el becario es más menso.

-En tu Instagram tienes muchas fotos de los gatos ¿Quieres transmitir algo o es sólo por diversión?

-No, en realidad es nada más porque me encanta subir fotos de todo, yo subo muchas fotos. Gente de otras ciudades sí ha pensado “¡qué pedo con este wey que tiene gatos!, ha de ser joto”, se cree que los gatos son de niñas o de gays, hay ese prejuicio  y no lo entiendo.  A mí me encantan mis gatos y me dan mucha risa, por eso subo muchas fotos. Si estoy aquí en mi casa y de pronto los veo hechos bolita, pues les saco foto. A la gente les han gustan mucho, son de las que más likes tienen, me encanta que sean dorado y negro.

la-foto-3-1
Foto: @mareoflores/Instagram

-Tú eres un amante de los animales y de la naturaleza, es lo que se puede percibir en tu trabajo y en tu Instagram.

-Sí, me encantan, tengo muchas plantas, muchas figuras de animales, desde niño me han gustado mucho los dinosaurios. Hice un reto de dibujo, el de 365 rounds, dibujé una especie representativa de cada estado cada día, se lo presenté a la CONABIO y terminé haciendo 200 especies, fue un proyecto muy bonito. Así como a otros diseñadores  les gusta dibujar calacas o chavas encueradas, a mi me gusta dibujar animales.

-¿Qué has aprendido de tus gatos?

-No sé. Creo que lo más importante es no clavarse y no dejar de ver que el gato es un animal y no humanizarlos demasiado. No me gusta que los humanicen o que los vean como hijos. Los quiero mucho y siempre pienso en que son animales, hay días en que van a estar de buenas, días en que van a estar agresivos, son animales y nosotros somos los que los ponemos aquí.

Hay que respetar lo que son. No les he aprendido ninguna lección de vida desgraciadamente, aunque, qué padre sería dormir todo el día como ellos.

-¿Cuándo dices que eres propiedad de dos gatos es en broma  o es en serio?

-Es broma, pero  a veces son bien tiranos. A las 8:00 a.m. el Licenciado ya está azotando la puerta porque quiere humano, porque ya se aburrió. Pero sí, sí eres propiedad de tus animales.

-¿Tienes algún proyecto de hacer ilustraciones de gatos?

No, la verdad no. Eso sí se me hace bien de chica, creo que la silueta de un gato dibujada es muy de niña, no me gusta, sé que es una tontería y me contradigo con lo que dije anteriormente, pero prefiero dibujar monstruos, dinosaurios o cocodrilos.

dsc07277
Foto: Quipers

-¿Te consideras un loco de los gatos?

-No, para nada.

-¿Qué es ser un loco de los gatos?

-Pues yo creo que tener muchos. Hay gente que tiene un chingo y que anda bien metido en rescatar y esas cosas.

-¿Tú no participas en esas cosas?

-Si me necesitan ahí estoy, pero en realidad no me da tiempo y de pronto es feo ver esos casos, es doloroso. Pero si la vida me pone en frente hago algo. Un día estaba en un Liverpool y de pronto vi una gatita adentro de la tienda, pregunté al personal y nadie sabía qué onda. Entonces la anuncié en Twitter y una amiga se la quedó, estaba bien mugrosa, pero luego luego la limpió y resultó ser una guapísima, tenía una infección en la cola y la perdió.

La verdad es bien importante que cuando anuncies un animal que te encontraste o que das en adopción, pongas fotos bonitas, porque luego ponen fotos en donde está todo moqueado el perro, encima de su caca,  y escriben cosas como “tiene rota la pata, pero yo creo que con 15 operaciones queda”, o cosas así  como “sí se le salen las lombrices, pero yo creo que no hay pedo”. Sáquenles fotos chidas y pónganles algo llamativo.

la-foto-1-3
Foto: @mareoflores/Instagram

-¿Qué es lo más chistoso o lo más grave que te ha  ocurrido con Licenciado  y Becario?

-Una vez Licenciado corrió  hacia mí,  yo estaba dormido y me brincó a la cara y me sacó la sangre de la nariz, eso ha sido lo más grave. Y lo más chistoso fue una vez que yo estaba también dormido y Licenciado vio mi pie que se asomaba por la sábana, yo creo que ha de haber pensado “un animal” y ¡madres! me clavó la uña, pero fue muy gracioso porque mi reflejo fue levantar el pie lo más fuerte que pude y el gato estaba sobre mi pierna y lo lancé hacia arriba, lo catapultée y los tres nos quedamos con cara de “¿Qué acaba de pasar?”.

-Según tu experiencia ¿Quiénes deben tener un gato?

-Todo el que quiera tener un gato. Es importante que investiguen qué significan sus posturas, hay que aprender a controlarlos a conocerlos. No son perros, no son sociales, ellos son territoriales, se hacen su mundo.

Mario Flores está en guardia de…

Estoy en guardia de no hacer estereotipos sobre los animales. Hay gente que tacha a los gatos de traicioneros ¿Cómo un gato te va a traicionar? La traición es algo humano. El gato es más huraño, es más agresivo, si se molesta por algo o si juega te va  arañar y eso no es traición, es instinto.

Es importante entender que son animales. Hay amor de gato y hay amor de humano.

Sobre el autor

2 Comments

  • By Eduardo Salas Responder

    Bien por el entrevistador y el entrevistado, sencillos planteamientos, como eso de no humanizar tienen razón,
    como si esto fuera una gran virtud. Respeto! no avasalle a los animales como solemos hacer algunos humanitos. Deberíamos aprender de ellos la dignidad, auque no se aplique la palabrita a a los gatitos, porque nos la hemos apropiado, auque a veces seamos una vergüenza. Vean un león, un tigre de bengala, un jaguar, ¿a poco no destilan dignidad? Son nobles y leales a su condición de genero; no trasgreden esto. Que bueno que tocan estos temas, aún estando rodeados de crueles, esto abona a la tendencia cada vez mas fuerte de la proteccion a los animales. Felicitaciones.

    • By Quipers Responder

      Gracias por tus felicitaciones y por leernos, Eduardo.

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.