Pasión por la velocidad: Logan, el perro patinador

Pasión por la velocidad: Logan, el perro patinador

A los nueve meses un impulso lo llevó a descubrir su pasión por la patineta, ahora tiene miles de admiradores y es el perro más querido en la UNAM.

Por: Carolina Zorrilla

El pasado 26 de febrero se reunieron 949 perros Bulldog en el Monumento a la Revolución con la finalidad de romper el récord Guinnes de más perros de esta raza concentrados en un mismo lugar. Logan estuvo presente y se robó toda la atención de los medios. Fue así como supimos de él. Para realizar esta entrevista nunca hablé con su “humano”, envié un mensaje a la fan page en Facebook  de Logan y a los pocos minutos me respondió él.

Aunque parezca gracioso que su humano  se haga pasar por su perro para responder los mensajes, lejos de antropomorfizarlo, esto podría llegar a ser verdad: a Logan sólo le falta hablar. Su pasión por la patineta es nata, nunca fue idea de Erick, su humano, enseñarle cosas de humanos, fue el propio Logan quien tuvo la curiosidad y la decisión de subirse a ella.

Esta entrevista está narrada en “primera persona perruna”, Logan nos ha contado su historia después de haber pasado unas horas con él.

El encuentro con mi humano

Cuando tenía tres meses conocí a Erick, mi humano. Fui su regalo, nadie se espera una joya como yo en la vida, y este muchacho fue muy afortunado. Él no quería tener un Bulldog, en realidad, como él es muy deportista y muy activo, prefería los perros grandes y atléticos, creía que yo me la pasaría durmiendo todo el tiempo, pero no, bueno, en ese tiempo yo era un bebé y los bebés solo duermen y  tampoco había descubierto mi pasión.

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Foto: Quipers

Fue a los nueves meses cuando lo supe, vi a un chico saliendo de la Biblioteca Central de la UNAM con una patineta y no sé por qué, sólo sentí que debía correr, quitarle ese objeto y subirme y hacer lo que él hacía con ella. Entonces supe lo que era casi volar, porque andar en una patineta es lo máximo.

Dice mi humano que yo me caracterizo por ser impulsivo, pero creo que todos los animales lo somos, eso se llama instinto y mi instinto me dijo que la patineta olía a felicidad.

Los primeros intentos

Mi humano hace Capoeira y Parkour, pero de patinetas no sabe nada,  podría darle unas clases. Dice que yo desarrollé esa habilidad porque desde cachorro me llevaba con él a la UNAM, en donde hasta la fecha estudia. Yo veía a todos muy felices haciendo ejercicio, la Capoeira y el Parkour también son otras maneras de intentar el vuelo y yo descubrí mi propia forma.  Soy chaparrito y mi centro de gravedad me ayuda para poder dirigir la patineta.

En una navidad me regalaron mi primer patineta y comencé a entrenar. Erick me llevaba a la UNAM y aprendí a darle con mis patitas, yo me impulsaba y agarraba mucho vuelo, hasta que un día tuve un accidente y me lastimé una de mis patas delanteras, desde entonces ya no me impulso tanto, mi humano me ayuda un poco para agarrar vuelo, pero una vez que ya estoy arriba soy capaz de manejarla y llevarla a la dirección que yo quiera. En esta entrevista tumbé a la fotógrafa, apareció en mi camino demasiado tarde…

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Foto: Quipers

Me siguen gustando las patinetas ajenas, si veo alguna la quiero y voy y se la quito al dueño. No me gusta que nadie toque mi patineta, si lo haces te mordería la mano, sólo para decirte “no la toques, es mía”.

Cuando me bajo de mi patineta la volteo como lo hacen todos los skaters,  la tomo de un costado o de las llantas y camino orgulloso con ella en mi hocico. A veces paso muchos minutos mordiendo las llantas, es de mis cosas favoritas.

Logan en  la UNAM

Todos los días voy a la UNAM, entreno de lunes a sábado hora y media en el túnel del estadio. Mi humano aprovecha ese tiempo para hacer conmigo un poco de cardio, termina sudando y yo babeando, pero me encanta. Si un día no me lleva, se las ve duras por la noche, no lo dejo dormir, porque toda la energía se me acumula y ya no sé qué hacer con ella después. Recorremos el túnel del estadio 24 veces.

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Foto: Quipers

He podido desarrollarme en esto gracias al espacio que brinda el campus central de Ciudad Universitaria, y  por si no lo sabían, ya es patrimonio cultural de la humanidad. Todo lo que se desarrolla alrededor de él es fantástico. Yo ya soy muy conocido ahí, hace poco estuve en las pantallas de plasma de CU, decía “Logan el perro patinador de la UNAM” y aparecía yo  haciendo mi recorrido.

Cuando llego a CU todos corren hacia mí, me dicen “Logan, Logan”, me acarician la cabeza, me agarran de los cachetes, yo les hago poco caso, porque sólo tengo ojos para mi patineta. Mi humano lleva siempre con él una botella de agua para mí, porque me da mucha sed. Mi parte favorita es cuando se termina el agua, porque entonces puedo jugar con la botella y me olvido un poco de la patineta, creo que morder la botella es mi segunda pasión.

Gracias al nuevo portal de la UNAM llamado UNAMglobal, comencé a hacerme famoso, he salido en varios periódicos, en noticieros y ahora ya me conocen en todo el mundo.

Mi humano dice que yo debería tener ya mi propio récord Guinnes, porque puedo hacer desplazamientos muy largos, el día de la reunión de los Bulldog hice un desplazamiento de 25 metros y puedo hacer el doble, me encanta hacerlo con lentes de sol, creo que me veo guapo.

Erick me dice: “tú no eres mío, sólo estás en mi vida para compartir este espacio conmigo y creo que lo que menos puedo hacer es impulsarte para que la gente te conozca”. Él y yo somos como hermanos, si algo me pasa es como si le pasara a él, se preocupa mucho por mí.

La fama

Mi lema es “entrena duro, vive feliz”, en realidad lo inventó mi humano, porque dice que eso es lo que me caracteriza: mi gusto por salir a entrenar todos los días, a demostrar lo que hago y a hacerlo feliz, porque lo disfruto mucho, él nunca me ha forzado a hacerlo. Me encanta sentir la adrenalina, creo que a veces he alcanzado los 30 km por hora.

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Foto: Quipers

Tengo una página de Facebook y cuento ya con 2300 seguidores, me gusta publicar cosas chistosas o lindas sobre perritos, también cosas que hagan reflexionar a los humanos sobre nuestra existencia. Somos seres especiales, pero pocos como yo. Si quieres conocerme puedes encontrarme una mañana en la UNAM entrenando, me encanta que se tomen fotos conmigo y despertar asombro y ternura cuando de pronto me cruzo ante la mirada de alguien arriba de mi patineta.

También tengo Instagram, puedes seguirme y ver lo que hago todos los días.

 

Sobre el autor

2 Comments

  • By Jessica Juárez Responder

    Hermosa entrevista, este gordo es un ángel de 4 patitas, lo amo!

  • By SAAID Responder

    Tengo la fortuna de conocerlo, es un gran ser vivo

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